Listos por si hay billetes al aire

Frank Correa

Los cubanos, con la ingeniosidad para chotear y reírse de todo, incluso de sus desgracias, han ideado chistes sobre la visita del presidente estadounidense Barak Obama a la isla, el próximo 21 de marzo.

Se repite en muchos lugares: “Obama viene, o vamos nosotros”. Otro, rumora que el presidente irá tirando fajos de dólares por Quinta avenida. Aunque existe escepticismo de poder recogerlos, “por las detenciones que habría”, dice la gente.

Esta estampa del gracejo popular ha traído de regreso a los jaimanitenses, un suceso ocurrido hace siete años, en la misma avenida por donde transitará Obama. “Un auto lanzando fajos de billetes en la entrada de la escuela primaria Manolito Aguiar y madres con sus niños recogiendo cuanto pueden”.

En la cola del agro encuentro a Catalina Siguayu, molesta por la cola que no avanza. Famosa en el pueblo luego desde aquel hecho, por ser una de las suertudas. “Recogí dos mil pesos, pero delante iba Cacha, que recogió mucho más. Mi hijo Jorgito y otros niños, también amontonaron billetes. Fue un acontecimiento que tal vez no se repita, pero jamás olvidaremos”.

Encuentro a Cacha, “Caridad Benítez”, arreglando una silla de su casa en la calle. Recuerda el hecho con nostalgia. “Yo creía estar soñando. Me tiré en el césped y comencé a moverme a gatas, cubriendo todo el dinero que encontraba, pero fui lenta, tuve miedo de ir presa por apropiarme de lo ajeno. Si se repite voy a actuar diferente. Me convertiré en la absolvedora humana”.

A Papo “el albañil” no lo alumbró la estrella de estar en el momento de los lanzamientos. Escuchó la noticia y corrió al lugar, pero el auto había desparecido. “Quinta estaba llena de curiosos, ¿de dinero?, nada. Nos quedamos un rato mirando los autos, esperando una segunda vuelta. Cada vez que pasaba uno el corazón se me paraba, pero seguían de largo sin tirar ni un peso. La costumbre de merodear el sitio no se me quita, a ver si se repite, pero nada, nunca más”.

Indagué en Jaimanitas lo ocurrido ese día y sus causas. Conocí por el espiritista René Duquesne Santos, trabajador de la Empresa de Comunales, que el individuo que lanzó el dinero aquel día estaba cumpliendo una promesa religiosa.

En cambio Tomás, pescador de 56 años residente en el callejón de San Felipe, defiende otra teoría; “Eran cuatro los que viajaban en el auto y estaban borrachos. Tenían salida definitiva esa noche para Estados Unidos. Decidieron deshacerse del dinero de la forma más noble: tirárselo al pueblo”.

“Uno que iba en el auto era el sordo, del Mariel. A los cuatro les sobraba el dinero. Como se iban esa noche protagonizaron lo que solamente loco, en borrachera, o por fanatismo religioso, la gente piensa que pueda alguien hacer. La verdad es que, muchas madres de Jaimanitas aligeraron sus existencias con aquella donación de billetes”.

Esta visita a Cuba del presidente del país más rico de la tierra, le ha retornado a los jaimanitenses la mística de aquella mañana, cuando los afortunados del momento atraparon fajos de billetes, salvándose. Y como Cacha dicen que estarán alertas, para que nos los cojan desprevenidos.

“Voy a moverme rápido, como una gata. Si no, tendré que dedicarme a arreglar sillas a domicilio”.

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